Dixxxcriminación
Hace algunos años, antes de que viniera a Japón, un amigo me dijo que había conocido a un tipo el cual había viajado por todo el mundo, por todos los continentes y cientos de países. Mi amigo sabia de mi idea de venir a Japón y no sé si por eso o porque casualmente salió en su plática con aquel trotamundos el caso es que aquél trotamundos le dijo algo a mi amigo y mi amigo a su vez me lo dijo a mí.
“¡En Japón son unos racistas!”
Entonces yo le pregunté a mi amigo que ¿En que se basaba para decir eso? No hubo explicación, sólo eso, que en Japón son racistas, muy racistas y que entre todos los países que había visitado nunca había encontrado un país tan racista como Japón.
Me quedé pensando: ¿Qué le habrá pasado a ese tipo? Quizá tuvo una experiencia GDE en el tren. O quizá no lo aceptaron en algún hotel. Quizá en algún restaurante le hicieron mala cara. No sé, alguna de las muchas posibles caras de racismo que se pueden encontrar en el mundo y de las que pueden encontrar muchos casos aquí. Pero algo no “cuadraba” en mi mente.
Haciendo las siguientes suposiciones (que quizá estén equivocadas):
-
1. El tipo que decía esto es un viajero constante, con eso asumo que en cada país pasa poco tiempo (días, semanas o algunos meses por mucho)
-
2. Por lógica no puede aprender el lenguaje de cada país que visita y es muy probable que se comunique en inglés en países de lenguajes difíciles (ver ranking de dificultad no oficial) como es el japonés.
-
3. Las muestras de racismo que pudo haber sufrido serían en un hotel, restaurante, centro comercial, etc..
Cierto que en Japón hay racismo pero hasta esa fecha, después de meses de vivir en Japón, no me había tocado ninguna muestra de discriminación. Eso quiere decir que aquel tipo o tuvo mucha mala suerte y le tocaron todos los racistas de Japón o le pasó algo muy malo como para afirmar categóricamente de que Japón es el país más racista del mundo.
Esa plática y pensamientos quedaron escondidos en mi mente hasta hace algunos meses en que encontré una posible explicación a las palabras de aquél trotamundos.
Hace algunos meses un amigo que estaba por regresar a México fue visitado por otro amigo quien sólo venia por 15 días. A ese amigo lo llamaremos Mr. X. Anduvieron paseando por todos los lugares turísticos de Japón y dos días antes de que se tuviera que marchar llegaron a mi ciudad.
Después de las presentaciones y de platicar un momento, ya como amigos me dijeron muy seriamente:
Oye, la verdad es que aquí Mr. X vino a Japón a pasear pero uno de sus objetivos también es tener sexo con una japonesa. (Con otro vocabulario pero me pidieron que cuidara el vocabulario en este blog).
¿Cómo ves? Nos puedes presentar a alguien o cómo se podrá.
Lo pensé un instante, contemplando las posibles opciones…
Generalmente hay bares en Roppongi o en la misma ciudad donde vivo donde van japonesas interesadas en extranjeros y es relativamente fácil encontrar ahí a alguna chica dispuesta a pasar un buen rato con algún extranjero que le guste. Esa era un posibilidad, sin embargo depende de la labia del “conquistador” y del gusto de la chica. Cómo Mr. X no tiene un buen nivel de japonés asumí que sería más difícil encontrar a una chica para él y dado que sólo tenía dos noches más de estadía en Japón era mucho dejar al azar. ¿Presentarle a alguna “amiga” también era muy forzado por el tiempo?.. que hacer… ¿Qué hacer cuando se quiere ayudar a un amigo en estos difíciles momentos y más cuando son sinceros en lo que andan buscando?
Sin pensarlo más le hablé a un amigo que tenía más tiempo en Japón y por tanto más experiencia en estos menesteres de mujeres japonesas y por si fuera poco, un nivel excelente de japonés.
Juntos decidimos que nos iríamos a la zona roja de la ciudad a ver qué encontrábamos para Mr. X.
Así, 5 tipos salimos a la aventura en la zona de “chicas malas” de la ciudad. La idea era ir a uno de esos bares donde puedes platicar con las mujeres mientras estás tomando.
Bien, una vez que ya saben que opciones teníamos, prosigo.
La primera idea era ir a un kyabakura y platicar con alguna linda japonesita mientras tomábamos algunas copas para que Mr. X se ambientara más. “no crean, mujeres que es tan fácil para nosotros! Je je”
Encontramos un bar escondido en un segundo piso al que se llegaba por una escalera externa. Se escuchaban muchas risas así que asumimos que había buen ambiente. A punto de llegar salió una japonesa ya mayor algo pasada de peso y nos tapó el paso preguntando.
“¿Saben japonés?”
Respondimos: “Mhmm ssíi…” titubeando.
Ella dijo, “Lo siento, no pueden pasar, es un bar donde todo es en japonés y si no entienden bien no se van a divertir, busquen otro sitio. Perdón…”
Mhmm.. Muy raro, pensamos, pero tal vez tenía razón.
Seguimos nuestro camino y encontramos en el camino algunas chicas extranjeras, generalmente chinas, filipinas, y hasta alguna peruana, quienes nos invitaban a entrar a bares kyabakura. Preguntamos si habían chicas japonesas y decían que no, sólo extranjeras y asiáticas pero no japonesas.
No, la idea de Mr. X era contactar con una japonesa o nada.. para extranjeras en cualquier bar de México. Así que seguimos buscando sin hacer caso a las demás chicas que amablemente ofrecían sus servicios de compañía.
Unos metros adelante encontramos otro bar cuya puerta estaba junto a la de otros dos kyabakuras y los guardias estaban platicando y riendo entre ellos. Nos acercamos y leímos lo que ofrecían los anuncios.
30 minutos por 1500 yenes
1 hora por 2000 yenes
Extrañamente, en lugar de invitarnos a entrar los tipos dejaron de reír, dos de ellos se fueron a sus respectivas puertas y el de la puerta del bar más cercano a nosotros se quedó ahí sólo. Mi amigo con más nivel de japonés al que llamaremos P, le preguntó al guardia que se quedó solo.
A: “Oye, que tal está el ambiente adentro?”
Guardia: “Lo siento, no pueden entrar”.
A: ¿Qué? ¿Pero porqué? Vamos a pagar y además todos podemos hablar japonés muy bien!
Guardia: Lo siento pero no pueden pasar, son ordenes del dueño.
A(ya alterado): Qué!!? Porqué?…. Cuando ustedes van a mi país nadie les niega el paso…
Guardia: Sí, pero no pueden pasar… no es mi decisión, es regla de la casa. “No Gaijin” (Forma un irrespetuosa d
e llamar a los extranjeros)
Total que al ver cómo iba el asunto le dije a A, vámonos a buscar otro sitio y entre todos calmamos a A y nos fuimos renegando de esos tipos.
Entonces decidimos: ¡Bueno, ya basta de kyabakura, vamos directo con al asunto que nos trae aquí.
Caminamos unas calles más y llegamos a la zona donde estaban algunas mujeres ofreciendo los servicios de sexo directamente y algunas que lo disfrazan de servicio de masajes. (La prostitución está prohibida en Japón).
Las personas que ofrecen generalmente son señoras de unos 35 a 50 años pero también hay algunas ofreciendo sus servicios directamente.
Preguntamos a la que vimos más amable si había alguna japonesa…
La respuesta fue.. No… pero hay chinas, filipinas, rusas coreanas…
No… No era lo que Mr. X buscaba.. seguimos preguntando aquí y allá y en ningún lado había japonesas.
En las calles había entradas con un anuncio en la calle donde tenía los precios por tiempo parecidos al de kyabakura sería un sekushii kyabakura, creo yo. En la entrada, pegadas a la pared había cientos de fotos de hermosas japonesas con sus rostros aniñados y caras de perversas. Vistiendo ropas muy sexis o algunas en ropa interior.
Entramos a preguntar y al vernos el encargado inmediatamente dijo:
Gomen nasai!! Gaijin wa dame!! (Lo siento, no se aceptan extranjeros)..
Lo dijo de una manera enfática, como si hubiera visto al diablo.. Disculpándose pero firmemente corriéndonos y casi nos cierra la puerta en la nariz.
Nosotros cada vez más “mosqueados” y A cada vez más enojado.
Así buscamos otros dos sitios parecidos, todos con fotos en la entrada y con encargados que al vernos decían lo mismo..
Gaijin wa dame desu!!
Ante ese panorama y ya desalentados, inclusive Mr. X decidimos regresar a preguntar a la señora que nos atendió amablemente al llegar a esa zona.
La foto de arriba es de un sitio de información de “la vida nocturna” tomada en Hiroshima.
Ella nos mandó a un sitio donde había unos sillones y una enorme pecera, allí un japonés de bigote relamido parecido al de los locos Adams pero con menos pelo nos preguntó que, que era lo que buscábamos.
Al instante sacó algo parecido a un álbum con fotos de chicas pero ante nuestro requerimiento de que debía ser japonesa no dijo que no había…
Había chinas, filipinas, hasta una coreana pero no japonesas.. y siendo un día entre semana era aún más difícil, dijo él.
Por cierto, información extra. Generalmente en Japón, en las zonas rojas hay esos sitios guía. Sitios como el de la foto de la derecha (que tomé en Hiroshima) Ahí se da información de los locales pertenecientes a la zona y posiblemente, posiblemente, de chicas también.
Bueno, después de ese corte informativo, continuamos con la anécdota….
No, regresamos con la señora que nos había ofrecido lo más cercano a lo que buscaba Mr.X. Una chica mitad japonesa mitad coreana.
40 minutos por 10,000 yenes.
No había más opción así que Mr. X aceptó. Fueron a un hotel cercano, le obligó a pagar lo del hotel (unos 3000 yenes) y le dijo que esperara en la habitación, allí llegaría la chica. Nosotros, los acompañantes nos teníamos que largar en ese momento.
A y yo aún estábamos sorprendidos por esa actitud de todos los bares de no permitir la entrada a extranjeros así que como experimento y mientras esperábamos a Mr.X decidimos jugar preguntando en todos los de la zona a ver en cuantos nos rechazaban.
En unos preguntaba él, y en otros yo, iríamos contabilizando el número de rechazos.
Resultados:
7 sitios de esos y en todos un rotundo rechazo. Ya hasta nos divertía la actitud de los cuidadores que se ponían como si hubieran visto al diablo.
Al final salió Mr. X. la chica resultó que era mitad coreana y mitad china… No se logró el objetivo!!
En fin, al menos estuvo cerca de logarlo…
Los otros dos amigos se habían quedado dormidos en los sillones del sitio con la pecera grandota y el tipo con cara de “papá de los locos Adams” el cual por cierto ya estaba muy de malas tratando de correrlos.
Ahí terminó nuestra aventura de esa noche…
Al tercer día Mr. X regresó a México y yo guardé esos recuerdos en mi mente…
Hasta hace poco me acordé de aquél trotamundos y entonces caí en la cuenta!
¡Exacto! Esa debió haber sido su experiencia y por eso dice que de todos los países donde había estado Japón era el más racista.
¿Qué opinan ustedes?
Aún creo que hay lugares donde no hacen esa discriminación entre japoneses y extranjeros pero no me he dado a la tarea de buscarlos. Quizá nunca lo sepa.