Author Archive

¿Tenemos el derecho a quejarnos?

Para los extranjeros que viven en Japón, es ¿bueno o malo quejarse?, ¿es positivo o negativo?. Dependiendo del lugar donde vives, tu experiencia familiar, tu situación laboral y tu capacidad de adaptación Japón puede ser un bello país para vivir o el peor de todos. Pero entre muchos Japoneses y entre algunos extranjeros parece ser que no tenemos ningún derecho a quejarnos, porque Japón es: nuestro anfitrión, debemos respetar la cultura Japonesa sin criticarla, debemos solo hablar de lo bueno que es Japón y aceptar a ciegas cualquier actitud por muy mala que sea por parte de los Japoneses porque este es su país y tienen el derecho de comportarse de cualquier manera, etc.

Pero no crean que estoy en contra de eso ya que en muchas cosas concuerdo y este articulo busca responder, aunque no lo hará, la pregunta inicial. Viviendo en los alpes Japoneses muchas veces puedo observar y ser relativamente parte del Japón profundo. En varias ocasiones he visto un tipo de pensamiento entre la gente mayor:

“Porque te quejas, si tu mismo decidiste venir a Japón. De antemano tu sabías que Japón discrimina y tiene una actitud de desconfianza para los extranjeros. Si tu mismo decidiste venir a Japón, no deberías quejarte porque así es la cultura Japonesa y debes aceptarla”

En lo personal encuentro muy coherente esa explicación por parte de algunos Japoneses. No podemos venir a vivir a Japón pensando que todo será mejor que nuestro lugar de origen y solo habrá cosas buenas. Japón como cualquier otro país tiene sus cosas buenas y malas. También hay la respuesta clásica a las quejas de los extranjeros:

“Si no te gusta, vete.”

Esta última la encuentro algo extrema, porque muchas veces no depende de la persona el quedarse o irse. Mucha gente tiene pareja o hijos en Japón y que por ellos viven aquí y no es así de fácil llegar un buen día y decidir irse a otro país. ¿Que nos deja el quejarnos?, por lo menos nos ayuda a desahogar nuestro estrés, por nuestra condición de seres humanos cada uno tiene en mayor o menor medida una capacidad de adaptación que esta muy relacionada con nuestro pasado. Por ejemplo alguien que no ha logrado éxito personal o profesional, venir a Japón y recibir un buen salario con condiciones de vida mejores, le va a parecer una de las mejores cosas en su vida, aunque muchos solo ahorran dinero y se regresan al no poder adaptarse al estilo de vida Japonés. El caso contrario de una persona que ha tenido éxito tanto personal como profesional, venir a Japón y tener que afrontar las limitaciones que existen para desarrollo profesional de los extranjeros en Japón, podrá parecer que Japón es un país horrible sin equidad. En este tema, generalizar es algo peligroso.

El vivir en otro país por muy bien que nos vaya siempre habrá días que por cuestiones biológicas o emocionales, no todo saldrá bien, pero así es la vida ¿no?, ¿y si no es un solo día? si nuestro estrés aumenta constantemente por el estilo de vida y diversos problemas, ¿tenemos derecho a quejarnos? En lo personal creo que el ser miembros de una sociedad donde se trabaja, se vive, se pagan impuestos y uno se desarrolla, protegiendo las leyes con respeto a la cultura local, te da el derecho a quejarte y criticar abiertamente. No se necesita ser Dios o un erudito o un experto en Japón. Al expresar nuestras opiniones ya sean en favor o en contra enriquece a la sociedad en su siempre estado cambiante. Extranjero o Japonés al final somos humanos.

A quién le ha ido bien en Japón también debe respetar y aceptar la idea de que a no todos les va de maravilla por estas islas y para quien Japón a resultado ser un infierno también debe aceptar que hay a quienes venir a Japón es lo mejor que les ha pasado. Todos tenemos una experiencia diferente al vivir en Japón y cada una de ellas es valida, con sus cosas buenas y malas.

Hace poco en uno de los comentarios sobre “El Idioma y Naturalización: ¿Remedio para la discriminación?“ @LuvNippon comentaba:

Deberían comprender que los extranjeros no van a cambiar el país, ni es de interés nacional que esto pase. Sería recomendable que el extranjero cambie su actitud, y si no está conforme con Japón, sus leyes y su gente. Pues, que vuelva a su lugar de origen. No es complicada la elección.

Yo creo que Japón esta en punto donde tiene que aceptar la aportación que hacen los extranjeros a Japón desde la industria manufacturera hasta las áreas especializadas cada vez se ven mas extranjeros, en los últimos años los matrimonios mixtos han ido en incremento y debido a la disminución de la población infantil en Japón, en un futuro próximo Japón tendrá que integrar, en todos los niveles, a mas extranjeros. Cada vez mas la gente mayor tiene que cuidar de gente aun mas mayor, sin una población infantil, Japón inconscientemente necesitara del exterior. El parte aguas entre el exterior y en interior aun esta por venir, Japón tarde o temprano tendrá una revolución cultural, porque nuestra sociedad global no puede dar marcha atrás. Tal vez nuestra era como humanos esta por comenzar mas haya de creencias, color de piel y los nombres de nuestros países.

Pescadería de Ballena

o Carnicería de Ballena (depende de ustedes) … hace unos cuantos días en la entrada de: Nos quejamos de la discriminación junto con los delfines y la ballenas, escribía lo siguiente:

…es nuestra cultura y nuestros lazos emocionales con determinados animales lo que nos hace rechazar o aceptar la idea de comerlos…

Lo pueden leer completo aquí. En dicho articulo encuentro algo sospechoso la venta de la carne de ballena en la prefectura de Nagano pero veo que también en el blog de Hectór García (Kirai – Un geek en Japón) Descubrió una “Pescadería de Ballena” por si a alguien aun le quedaban dudas sobre la caza con fines científicos de dicho animal.



Pescadería de Ballena

Anti-GDE en Vancouver

Esta entrada fue originalmente publicada y escrita por @Mecart

En mi proceso para dejar de ser un Extranjero en Japón (y regresar a ser un cualquiera en México), pasé por el Aeropuerto Internacional de Vancouver. Tendría que esperar ahí unas 5 horas. En mi bolsa traía 4 dólares canadienses que de nada me iban a servir a partir de ese momento (y ya no quería comprar más recuerditos porque todas mis maletas, mochilas y bolsas de la chamarra venían a reventar), así que me dirigí al Starbucks.

Probablemente los lectores de este blog hayan leído a Esdras hablar sobre el Grau Deodorant Effect, que yo defino como:

Grau Deodorant Effect.- momento en el cual un japonés, por cualquier razón, le hace fuchi a un extranjero (a lo mejor inconscientemente) y el extranjero se siente discriminado y va a quejarse a su blog o a Twitter.

Lo de ir a acusarlo en el blog o Twitter es importante; si no, no cuenta. Aunque muchas veces puede que sea un acto involuntario, la verdad es que yo creo que es natural (¿ustedes nunca le han hecho el feo a un naco?); todos tenemos cierto grado de racismo por instinto.

En fin, el caso es que, como les decía, estaba yo en el aeropuerto de Vancouver. Como Vancouver es un importante puerto de conexión entre Japón y el continente americano, hay muchos japoneses. Fui al Starbucks; en la caja estaba pagando una muchacha japonesa, y formada detrás de ella dos amigas suyas, que parecían no estar muy decididas en qué tomar. Yo  me formé detrás de ellas, vi qué me alcanzaba a comprar con 4 dólares, y, con mi dinero en la mano, esperé…

La chava que sirve los cafés me vio, y, saltándose a las japonesas, se asomó para preguntarme “¿Qué vas a pedir? Para ir empezando…” Le contesté que un capuchino vainilla frío, e inmediatamente se fue a servirlo para que cuando yo llegara a la caja ya estuviera listo.

Las muchachas japonesas no se dieron cuenta en el momento, pero les resultó extraño que mi café estuviera antes que el de ellas, listo ya desde antes de que pagara.

Moraleja:

  • En todos lados hay un poquito de racismo.
  • El mundo es injusto, pero a veces puede ser injusto a tu favor.
  • El capuchino vainilla frío cuesta unos centavos más que lo que dice el menú, que es el caliente.

Cabe mencionar que por un momento pensé que podría haber sido que la chava pensara que yo estaba guapo, pero no, porque después ya no me volvió a hacer caso a pesar de que me acerqué a darle las gracias.

Porque no todos nos portamos bien

En Japón por diferentes causas los extranjeros hacemos cosas malas en Japón desde asesinar hasta hablar mal de los Japoneses en nuestra lengua materna. Cada uno tiene sus motivaciones que van desde el odio, el estres hasta la desesperación. El que los Japoneses discriminen o desconfien de los extranjeros no es solamente por sentimiento propio sino que también los extranjeros han cooperado para que ese sentimiento se extienda. Sin especificar nacionalidades me he encontrado con diferentes extranjeros que en una actitud arrogante no les importa las consecuencias de sus actos. Entre muchos de ellos son los turistas jovenes que con la excusa de que “solo están de paso” se creen con el derecho de ofender y no respetar las reglas de la sociedad Japonesa.

http://www.youtube.com/watch?v=qnIVD9QMS-A">http://www.youtube.com/watch?v=qnIVD9QMS-A/0.jpg" alt="YouTube Preview Image" />

En la provincia de Japón aun existe mucha confianza entre las personas y la palabra tiene mucho peso aun y muchas veces casi igual que un contrato escrito. Es fácil ver en los restaurantes o cafeterias que la gente deja equipos fotograficos, telefonos, bolsas entre otras cosas para ir al baño o hacer otras cosas, pero cuando hay un extranjero cerca generalmente esa desconfianza se desvance y se toman precausiones. En varias ocaciones creo que me he ganado cierta confianza y se siente bien cuando los Japoneses confián en mi y me dan el mismo trato que a otro Japonés.

http://www.youtube.com/watch?v=8MT4rhTNLjQ">http://www.youtube.com/watch?v=8MT4rhTNLjQ/0.jpg" alt="YouTube Preview Image" />

El otro día en YouTube me encontré con un par de vídeos de algunos Mexicanos que están / estuvieron en Japón y aunque parece divertido lo que hacen, solo dañan la imagen de México al no importarles las consecuencias de sus actos.

http://www.youtube.com/watch?v=dtZgVulp4gc">http://www.youtube.com/watch?v=dtZgVulp4gc/0.jpg" alt="YouTube Preview Image" />

Por culpa de pocos solemos pagar todos en Japón por lo que las leyes en Japón cada vez se hacen mas exigentes para los extranjeros que residimos en Japón y se nos dan menos oportunidades. Cada uno de nosotros somos embajadores de nuestro país y cultura. Este es el video de un estudiante extranjero robando comida.

http://www.youtube.com/watch?v=UWrw1jK4NR4&feature=player_embedded">http://www.youtube.com/watch?v=UWrw1jK4NR4&feature=player_embedded/0.jpg" alt="YouTube Preview Image" />

Nos quejamos de la discriminación, junto con los delfines y ballenas

Hace un par de semanas que hay una gran guerra de medios entre Australia y Japón. Por una parte un Filipino murió a golpes por un joven Australiano que pensaba que el señor era Japonés y por otra parte están algunos Australianos acusando a los Japoneses de la matanza de delfines que cada año se lleva acabo.

Aunque no lo parezca Australia y Hawaii son los principales destinos turísticos de los Japoneses con mas de 5 vuelos diarios. Pero a pesar de eso últimamente las relaciones entre Japón y Australia han sido ásperas. El documental de “The Coven” ha estado dando mucho de que hablar porque en el se muestra como los Japoneses en la ciudad de Taiji atrapan a cientos de delfines para después matarlos para el consumo local. Japón es de los pocos países que tiene esta practica activa junto con la caza de ballena (con fines científicos). En dicho documental se acusa a Japón de matar deliberadamente a un animal tan inteligente aparte que la concentración de mercurio en la carne de los delfines que es dañina para el ser humano. La verdad es que ambas especies no son muy populares entre el paladar Japonés pero conozco a mas de un Japonés que la ha comido y a mas de uno que no le gusta.

http://www.youtube.com/watch?v=bbwSW6FYG-w&feature=player_embedded">http://www.youtube.com/watch?v=bbwSW6FYG-w&feature=player_embedded/0.jpg" alt="YouTube Preview Image" />

En cuestión del delfín los Japoneses aceptan abiertamente su caza y su consumo pero no en el caso de las ballenas donde esta muy disfrazado de caza con fines científicos. En varios restaurantes de sushi en Matsumoto es fácil encontrar dicha carne, siendo que la prefectura de Nagano no cuenta con mar se me hace que extraño que carne de ballena se venda tan bien siendo que su propósito original fue una caza para un estudio científico.

Pero ¿es correcto comer carne de ballena o delfín? la respuesta es totalmente cultural. Mucha gente encuentra incorrecto y desagradable que en China, Corea del Sur y Filipinas se coma la carne de perro. Hace un par de años tuve una platica muy interesante con uno de mis amigos Coreanos:

Shin: La carne de perro al estilo Coreano es muy deliciosa deberías probarla.

Yo: No me apetece, a parte, el perro para nosotros es una mascota es algo que no comemos porque es nuestro amigo.

Shin: Pero comes carne de puerco y un puerco también puede ser tu mascota y tu amigo y aun así te lo comes.

Mi amigo Shin en pocas palabras me hizo entender que comer la carne de ciertos animales y su percepción emocional es totalmente cultural. Es mundialmente famoso el cuidado que los Japoneses ponen en sus mascotas en especial en gatos y perros. Para los perros he visto SPA’s, tratamientos de relajación y belleza, algo que en México la gente no hace a pesar de tener un gran cariño por los perros. En Karuizawa existe un gran centro comercial donde es habitual ir de compras con tu perro, pero inclusive cuenta con un SPA para que mientras estas de compras tu perro se relaje.

En México he escuchado muchos comentarios de asombro y repulsión sobre el habito de comer carne de perro pero al mismo tiempo tan solo en la Ciudad de México hay cientos de perros abandonados, que viven en la calle sin que nadie los cuide o alimente y que por lo general mueren de una forma violenta. Por coincidencia he visto morir a mas de 10 perros atropellados en las calles de la Ciudad de México, animales que tratando de sobrevivir mueren de una forma horrible.

Creo que acusar a otras personas de la practica de ingerir carne de perro mientras se evita la responsabilidad social de los perros callejeros es incoherente. En Occidente comemos un sin fin de animales de granja que por cientos de años lo hemos venido haciendo por lo cual asumimos que es normal y que dichos animales carecen de cualquier tipo de derecho ya que han nacido para sean ingeridos por nosotros, porque es esa nuestra naturaleza, bajo esa excusa hemos creado un catalogo de lo que es bueno o no comer.

México es un país que internacionalmente protege y cuida de la ballenas y delfines. En el norte de México se encuentra probablemente el santuario de ballenas mas importante del mundo. Como Mexicanos nos hemos hecho cargo de ello y guardianes de la ballena jorobada. Durante la caza de atún existen leyes y métodos para proteger a los delfines y por mi bagaje cultural me sería imposible comer carne de ballena o delfín, pero a su vez los Japoneses por su bagaje cultural les es imposible pensar en comer carne de perro pero si de delfín o de ballena.

Con este articulo no busco decir si es correcto o no, mi objetivo es mostrar que es nuestra cultura y nuestros lazos emocionales con determinados animales lo que nos hace rechazar o aceptar la idea de comerlos. Cada animal sobre este mundo tiene perfectamente definido el sentimiento de dolor, alegría y sobrevivencia. Como humanos nos hemos hecho con el control, decidiendo que, quien y como deben vivir el resto de las especies. Me pregunto: Si algún día descubriéramos científicamente que no somos los últimos en la cadena alimenticia que pasaría. ¿Nos haríamos las víctimas?, ¿Lucharíamos? o ¿aceptaríamos nuestro destino y la naturaleza de quien nos come, sin mas, como lo hacen las gallinas, los puercos, las vacas y a todo animal que hemos dominado para nuestro consumo?

Es nuestra naturaleza y nuestra necesidad orgánica el consumir a otros animales pero también cazamos por mera diversión como en Inglaterra donde se cazan patos o zorros solo porque es divertido apuntar un arma o corretear a un zorro que tiembla de miedo ante varios perros y personas que por sola satisfacción personal le darán muerte.

Ahora bien la costumbre de comer carne de delfín y ballena esta muy arraigada en la cultura Japonesa, ¿porque se le critica? ¿porque desde un punto de vista externo se cree erróneo? y ya no hablemos de la extinción de las ballenas que eso da para otro articulo.

Entre los extranjeros en Japón es muy habitual quejarse de la discriminación, pero tan solo en Australia hace unos cuantos días un viejito Filipino murió simplemente por el odio e ignorancia. El joven que lo mato en su ignorancia, pensando que era Japonés y por odio al no comprender la cultura Japonesa y no solo eso sino su falta de comprensión de las culturas del mundo, pudo ser cualquier persona. La gran mayoría pensamos que nuestra cultura es la correcta, que nuestro orden social es el correcto y a través de esa óptica nos colocamos como jueces para criticar que es correcto y no sin conocer las costumbres o culturas de otras personas. Hace una cuantas décadas hemos iniciado un proceso unificador, que nos llevara tiempo y mucho esfuerzo completar. Aquí en Japón nos quejamos de que hay discriminación pero al menos no vemos casos frecuentes de violencia contra los extranjeros como en otros países occidentales.

Los extranjeros en Japón en muchos sentidos estamos muy consentidos y mas de uno se aprovecha de eso. No podemos generalizar a una sociedad de racista solo por unas cuantas personas. Hay que romper ciertos hábitos. En Japón he visto muy frecuentemente que cuando un extranjero hace algo malo los Japoneses generalizan diciendo que todos somos iguales, pero así como no todos los Japoneses con racistas, debemos romper ese habito para tener una mejor comprensión, si cada uno da un pequeño paso, viendo a la persona de frente como un humano en vez de su nacionalidad nuestra visión del mundo puede cambiar totalmente.

Gaijin 2 – 0 Japoneses

Esta entrada fue originalmente publicada y escrita por @Mecart

 

“Extranjero” en japonés se dice gaikokujin ??? (literalmente, “persona de país exterior“), aunque para abreviar normalmente se dice gaijin.


Cuando llegué a Japón, me sorprendió que la mayoría de los japoneses me trataron de manera muy amable. Sin embargo, de un tiempo para acá, no sé si mi humor ha estado diferente y veo más las cosas malas, o efectivamente la campaña del Mr. James ha surtido efecto y ahora los japoneses nos vuelven a ver como inferiores, pero el caso es que de alguna manera he sentido que esa amabilidad ha bajado. (A pesar de que yo no me pongo el saco de Mr. James y me parece gracioso e inofensivo. Pero vaya que ha salido al tema).

De alguna manera, después de siete meses aquí, de sentirme ya adaptado a cómo se hacen las cosas, de repente siento que Japón me dice “No, no eres de aquí, gaijin.” Sólo de repente.

Sin embargo todavía me defiendo y a veces les doy la vuelta.


Tsukuba, la ciudad donde vivo, se conecta a Tokyo por medio de la línea de trenes JR Joban, y una nueva que hicieron hace apenas cuatro años, llamada Tsukuba Express (TX). Esta última es más rápida que la Joban (y llega justo al centro de la ciudad, no como la Joban que está en las afueras), por lo que es bastante transitada. (Los trenes locales –paran en todas las estaciones– tardan 55 minutos de Tsukuba a Akihabara, y los express –se brincan algunas estaciones– tardan 45).

Acá en Japón es normal que en cada tren te encuentres dos o tres disposiciones diferentes de asientos en diferentes vagones. Para el caso del TX, hay unos vagones que tienen los asientos en pares encontrados (grupos de cuatro, dos viendo hacia adelante y dos hacia atrás… ¿me explico?).

Hace un par de semanas, llegué al TX con mi mochila y mi bolsa del konbini, con un sándwich, un onigiri y un jugo en cuadrito que acababa de comprar para cenar. Me senté en uno de los asientos que describo arriba; el asiento de enfrente y el de al lado estaban vacíos. En los asientos del lado opuesto del vagón estaba una familia japonesa; mamá, papá e hijo, como de unos 10 años. Se veían agradables. Los papás iban bromeando algo con el niño, que compartía sonrisas discretas. Puse mi mochila en el piso entre mis piernas. Saqué el jugo y lo puse en el asiento al lado mío. Traté de acomodarme la bolsa de plástico sobre las piernas para prepararme a abrir el sándwich, de manera que todas las migajas cayeran sobre la bolsa y no ensuciara el asiento. Mejor de una vez saqué el onigiri, y lo iba a poner sobre el asiento de al lado también, pero luego me acordé de sacar el popote, y pensé que al abrir el jugo a lo mejor se iba a caer, entonces si mejor lo sostenía entre las piernas….

La familia de enfrente me empezó a ver como diciendo “Ay, este pobre gaijin, mira qué relajo trae, seguro va a dejar todo sucio…)

Y entonces me acordé. “¿Para qué sufro, si aquí tengo mesita?” Alguna vez vi que un japonés (creo que era un niño) sacó una pequeña mesita del descansabrazos del asiento. Casi nadie las usaba, pero sí, ya alguna vez la había sacado yo también. Así que saqué la mesita y ya acomodé mejor mis cosas.

Como decía mi abuelita, “Soy guarín pero me fijo…” Bueno, en este caso sería “Soy gaijin pero me fijo…

(No tengo ni la más mínima idea de qué significa guarín, pero así decía mi abuelita.)

Saqué la mesita y acomodé mis cosas. Y de reojo vi cómo papá, mamá e hijo me miraban sorprendidos y maravillados por lo que acababa de hacer. Con algo de risa, y quizás algo apenados por la opinión que hubieran podido tener de mí antes, abrieron los descansabrazos de sus asientos para ver si también había una mesita escondida, y se pusieron a estudiar cómo se sacaba. Oooooh…. sonrieron sorprendidos de lo que les vino a enseñar el gaijin.

 

Gaijin 1 – 0 Japoneses

 

El sábado pasado fui a Nikko. Cuando en algún libro de turismo o guía del paseante vean que dice “Si andas por Tokyo, visita Nikko, está muy cerca”, por favor tachen esa oración, arranquen la página y quémenla. NO está cerca. Necesitas tener la inteligencia de Albert Einstein y Joan Miró juntos, e incrustada en tu cerebro la base de datos de todos los trenes de las diferentes compañías que pasan por la zona, con rutas, precios y horarios, para ser capaz de llegar a Nikko desde Tokyo; peor aún desde Tsukuba.

Necesitas eso, o preguntarle a Google Maps.

En fin, como no tengo la inteligencia de Miró, le pregunté a Google Maps, cómo ir y regresar. Mi ruta de ida fue arruinada por el chofer del JICAbus, y en vez de tardar dos horas y media tardé cinco, pero para el regreso estaba más preparado que nunca, listo antes de la hora y armado con una poderosa hoja de papel con kanjis, furigana, precios y lo más importante: hora exacta de salida de los trenes que debía tomar.

Llegué a las 17:02 a la estación de Tobu-Nikko, listo para tomar el tren que saldría a las 17:20 hacia Shimoimaichi, donde haría mi primer transbordo. Al entrar a la estación de Tobu Nikko, sólo había dos andenes: p’allá, y p’acá. P’allá decía que el tren iba a nosédónde, y salía 17:27, y p’acá el tren decía otra cosa y salía 17:20, así que me fui p’acá. Ahí encontré un tren estacionado, con las luces prendidas y las puertas abiertas, pero casi vacío. Un par de señores trajeados (japoneses) lo miraban dubitativos, y dudaban si subirse o no. Oí que uno le preguntaba al otro algo como

??????????????

O lo que es lo mismo, “¿irá a Shimoimaichi?“. Yo, tratando de hacerme el héroe (o al menos orgullosamente demostrar que sí medio entendí lo que hablaban entre ellos), me acerqué y les dije, en japonés “Creo que sí va a Shimoimaichi…”

???? ??? ???????????


Me contestaron en inglés y como que no sabían si confiar en mí o no. Entonces –también para asegurarme yo– simplemente busqué el mapa del andén y vi que sí, no había de otra, definitivamente iba a Shimoimaichi. Me acerqué de nuevo con ellos y les dije “Sí, sí va.”, señalándoles el mapa triunfante.

Ligeramente sorprendidos me dieron las gracias, y caminaron para subirse al vagón en una puerta más adelante a la que entré yo. Mientras se iban, oí que,  avergonzados, riendo decían entre ellos algo como “Estábamos tan perdidos que el gaijin nos tuvo que venir a decir…”

Gaijin 2 – 0 Japoneses

Dos horas y cuarenta minutos después, llegué a Tsukuba Center, tal y como lo predijo Google. Faltaban todavía unos minutos para que saliera el camión que me llevaría a JICA, por lo que decidí darme una vuelta por el centro comercial. Como ahí son bien flojos, ya habían cerrado las tiendas (cierran a las 8), y sólo estaban abiertos los restaurantes (hasta las 10). Eso me lo recordó un letrero que estaba atrás de la puerta de cristal que quise abrir y no pude porque estaba cerrada. Unos cuantos caracteres más, que tenían que ver con “abierto” y “por favor”, y una flecha que apuntaba para allá, donde hay un pequeño patio y unas escaleras para subir al 2o piso, donde hay terrazas y otras entradas.

Fui, subí las escaleras, y vi que dos chavos se dirigían hacia otra puerta que estaba al final del patio, abajo de las escaleras, que también tenía un letrero igualito al que yo acababa de ver. Para mí mismo dije “Pero si ésa está cerrada, ¿no?” Como no estaba seguro, los dejé caminar… y sí efectivamente, intentaron abrir la puerta que decía que estaba cerrada. La de arriba era la que estaba abierta.

Pero bueno, esa no cuenta porque yo también caí, y a todos nos pasa que no leemos los letreros. Así que lo dejamos en dos.

Nota del autor:

Queridos amigos japoneses: en ningún momento quise expresar que soy superior, ni nada por el estilo. De hecho, ese “0″ no debería ser cero, porque innumerables veces he recibido ayuda de japoneses. Este escrito sólo trata de contar mi historia de una manera ligeramente cómica, y sobre todo realza lo que “sí pude hacer” porque ocurrió después de un fin de semana en que no pude hacer muchas cosas, no entendí bien por ser extranjero, y también después de un par de meses en que McDonald’s nos ha estado diciendo “Hay extranjeros que no pueden”, y que también más de un japonés me ha visto feo por ser extranjero. Así que no lo tomen a mal, ¿ok?

 

 

El fuego de la pasión

Esta entrada fue originalmente publicada y escrita por @Mecart

En Japón se ha puesto muy de moda el belly dance, o danza árabe. En uno de mis primeros días que estuve aquí en Tsukuba, un día al llegar por la tarde los de la recepción me pidieron que si tenía un poco de tiempo libre, porque necesitaban a alguien que hablara español.

Resulta que llegaron de visita un par de mujeres (una más joven y otra no tanto) de un club de danza árabe, y necesitaban ayuda. Estaban preparando una coreografía con una canción que tenía una mezcla de música árabe con flamenco, y por lo tanto tenía una parte en español, y querían que les explicara qué decía para poder interpretar mejor.

YouTube Preview Image

Al principio unas partes me costaron trabajo (y las japonesas me veían sorprendidas diciendo ¿qué, no es español?) por como luego los cantaores se comen sílabas, porque la grabadora que traían no era de la mejor calidad, y porque no escribo tan rápido a mano, y se me iban 5 versos en lo que escribía uno. Después de un par de veces de escucharla, por fin entendí.

De Granada a Casablanca,

entre rima y fantasía,

una guitarra, un gitano canta,

canta mi Andalucía.

De Granada a Casablanca

tú me bailas en la playa

con tus ojos negros, chiquita,

y con tu boca enamorada.

Enamorada como tú…

Como tú, como tú;

no hay nadie como tú.

Casi simultáneamente le fui traduciendo en inglés, y me iba entendiendo… luego no sé qué le dije en japonés, y entonces dijo “ah, ¿hablas japonés? Explícale por favor a ella en japonés,” (señalando a la más joven) “porque no habla inglés…”

En fin, hice mi mejor esfuerzo y después de un rato quedaron satisfechas. La parte en árabe ya se la habían traducido otros compañeros del JICA. Pensaba que mi tarea estaba cumplida cuando resultó que en su disco había una versión “remix” de la canción.

Al principio parecía que decía exactamente lo mismo, pero después traía más letra, como dos estrofas más. (Esa versión no la he encontrado en Youtube, así que se la tendrán que imaginar.) El caso es que seguía hablando de cosas parecidas; tú… yo… el amor… la luna… la playa… mi guitarra… te amo… me bailas… el fuego del amor… etc.

Y así se las expliqué. (watashi… kimi… ai… tsuki… umi… gita-…. ai shiteru… odoru… ai no hi…)

Y cuando llegué a esa parte hicieron cara de que yo estaba loco.

“Sí, el fuego del amor… es decir, en sentido figurado…”

Se voltearon a ver entre ellas y las dos se quedaron con cara de what nani.

Y yo obvié “Se refiere a la pasión…”

Hasta que la mayor dijo

“¿Pero por qué ‘fuego’? El fuego es peligroso… ¿por qué querría algo peligroso? Ah, ya entendí, ¿esa mujer es peligrosa?”

Y es así, queridos lectores, que entendí que los japoneses tienen un concepto del amor un tanto diferente a nosotros.

Mencionaron que para ellas el amor solamente significa paz y armonía… así como… el agua.

Por más que hice mi mejor esfuerzo en tratar de explicarles la analogía, y la relación –que a nosotros nos parece tan obvia– que existe entre el fuego y el amor, creo que al final se quedaron pensando que yo estaba loco y prefirieron darme el avión.

 

En fin, nunca he tenido un acercamiento con una japonesa más allá del “buenos días” y “mucho gusto”, así que no sé mucho… quiero pensar que no todos piensan así. Sólo aquéllos que logren un mayor acercamiento sabrán la verdad. Seguramente Esdras sabrá si las japonesas son pasionales o no, y seguramente no nos contará.

Así que nos quedaremos con la duda, con la anécdota, y con la canción.

 

PD: Aunque me invitaron a su show, no fui a verlas, así que no sé si bailaban bien o no.

El Partido de la Felicidad

Es epoca de elecciones en Japón y ya anterior mente les había platicado un poco sobre el “Partido de la Felicidad” y mostrado un video con su perspectiva del futuro. En Kirainet, Héctor García nos da una explicación completa de quien es su lider, clase de divinidad es y como están las cosas en las elecciones.

Y cuando crees haber visto todo…

Esta entrada fue originalmente publicada y escrita por @Mecart

 

Yo vivo en Tsukuba, una ciudad que, aunque está cerca de Tokyo, por sí misma no tiene mucho atractivo turístico. Tiene varios centros de investigación, la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) con su minimuseo (pero nunca he visto que lancen cohetes desde aquí), algunos parques, y el centro de la ciudad no es más que un centro comercial.

Un centro comercial, cabe mencionar, cuyas tiendas son en su gran mayoría de ropa.

Su servidor aparentemente nació con una discapacidad en el cerebro. Las neuronas encargadas de identificar la ropa más allá de su elemento funcional fueron reemplazadas por tres cacahuates y una corcholata. Ni modo, así nací. Así que me es totalmente imposible identificar qué ropa “es mi estilo” o si “combina” o simplemente si se ve bien o no. Sólo sé que hay que ponerse algo arriba, algo abajo, y zapatos. Tratando de que sean del mismo color para ser menos rechazado por la sociedad.

Ese pequeño paréntesis fue para enfatizar el poco interés que me inspira el mencionado centro comercial.

A unos cuantos minutos de ese centro comercial (que realmente creo que son dos pegados; “Creo Square” y “Q’t“, pero que de ahora en adelante le llamaremos “Tsukuba Center”) está otro, que se llama “Lala Garden“, que se veía interesante pero al cual nunca me había animado a ir.

Y… bueno, no hay nada más. Un museo de ciencias por ahí, y ya. Muchos sembradíos, muchos terrenos baldíos, muchas casas. Se puede recorrer la ciudad entera en bicicleta en un par de horas.

Llevo casi 4 meses viviendo aquí, así que se imaginarán que ya conozco bastante bien la ciudad y no hay mucho que me sorprenda.

El caso es que la semana antepasada mi coibita me acompañó a comprarme un traje en Tsukuba Center (estaban en rebaja) y más ropa al UniQlo (que es una tienda de ropa muy común por acá) del Lala Garden. La verdad es que ni tuvimos tiempo de pasear por el Lala Garden, sólo a la tienda de ropa y ya.

La semana pasó, y llegó el sábado. El temido día en el que tendría que ir yo solo a esas dos tiendas de ropa: una a recoger el traje arreglado y otra a mandar a ajustar los pantalones. Yo solo, ir a tiendas de ropa, sin novia o amigas que me sirvan como guía. Es como entrar a una jungla enmedio de África sin tener un guía. Bueno, no tanto así, pero sí me daba mucha flojera.

El día estaba soleado, muy bonito, así que fue más agradable ir a la parada del TsukuBus a esperar el TsukuBus. (¿Qué más querían que esperara? ¿A Santa Claus?). Decidí bajarme en la parada que está más cercana a Lala Garden, de ahí caminar al Tsukuba Center y tomar el Tsukubus de regreso al JICA. (“Mi casa”)

Entré al UniQlo, le dije a la señorita que quería que me ajustaran los pantalones, me los midieron, y me dijeron que estarían listos a partir del día siguiente. Decidí pasear por el centro comercial.

No saben qué centro comercial tan bonito. Varios espacios al aire libre (pero a la sombra) para sentarse a disfrutar de un café o un sándwich de los distintos restaurantes que hay, música de fondo (como Jazz Latino), una zona para que los niños jueguen entre fuentes y un pequeño escenario, un restaurante italiano que se ve muy agradable, más espacios al aire libre… Supongo que el clima también ayudó, pero en verdad me sentía muy agusto ahí.

Encontré un lugar qu
e decía llamarse PLAZA CAPCOM que, como buen adicto a los videojuegos, me llamó la atención. Decidí entrar. Era un lugar de maquinitas. (Yo esperaba que Ryu o Megaman me dieran la bienvenida pero no). Con 500 yenes me alcanzó para divertirme como hora y media jugando un par de carreras en Mario Kart Arcade, un pachinko de Evangelion, uno de DK de esos de lanzar fichitas para que al caer empujen fichitas y puedas ganar más fichitas (que sólo lo jugué para gastarme los millones de fichitas que gané en el pachinko) y ése de los tambores que no sé cómo se llama. (Me volví fan y jugué como 6 canciones, incluyendo la de SMB).

Empezó a atardecer. Todavía me di el lujo de cruzarme a la tienda de electrónica de enfrente para comparar precios de unos audífonos Bluetooth que me quería comprar.

Empecé a caminar hacia el Tsukuba Center. El clima estaba muy agusto. En el camino, me encontré varios restaurantes que se veían muy agradables. Uno de sushi, muy elegante, al más puro estilo japonés, con cortinitas en la entrada y todo. Una antorchita a la entrada encendida, bailando con la brisa que se dejaba sentir. Cómo me gustaría venir a cenar con mi novia.

Malditos japoneses, ¿por qué hacen todo tan bonito?

Llegué a Tsukuba Center, me entregaron mi traje. Al bajar, en los patios del centro comercial había una especie de Kermesse. Puestecitos de comida, música de fondo, y otros puestos de juegos, donde los niños jugaban a pescar (peces o pelotitas), a tirar un dado gigante, y otras cosas. No sé por qué los niños japoneses me causan más ternura que los de mi país.

Familias con sus yukatas, niños riendo, una pareja de abuelitos sentados descansando…

Como faltaba como media hora para que saliera el siguiente Tsukubus, decidí comprarme una papa espiral y sentarme a descansar tantito, a disfrutar del clima, de las lámparas que adornaban a todos los puestos, y de la música de fondo. Estaba tan tranquilo… Lo único que rompía la escena era el constante “Irasshaimasé!! Irasshaimasé!!” de los de los puestos.


A las 7:49 tomé el Tsukubus, de regreso a casa, con la sonrisa de que lo que iba a ser un día aburrido de comprar ropa terminó en una grata sorpresa.

 

 

La moraleja de esta historia queda a la elección del lector. Las opciones son: ?) Los japoneses hacen todo bien. ?) En cualquier rincón de Japón te puedes encontrar algo bonito que no esperabas. ?) Nunca digas que ya conoces toda la ciudad donde estás. Siempre habrá algo más que te sorprenda. ?) Los pachinkos son aburridos y fáciles de ganar. ?) Si me ves con ropa que no combina, no me regañes ni te burles de mí; guíame. ?) Todas las anteriores.

 

El idioma y Naturalización: ¿Remedio para la Discriminación?

Ayer les platicaba del interesante articulo de Alainkun sobre como el idioma es una de las fuentes de la discriminación en Japón. Como también mencione, estoy de acuerdo con el en sus excelentes ejemplos, pero no creo que el idioma sea suficiente para evitar la discriminación. Pero que quede bien claro que el dominar el idioma Japonés facilitara tu vida al máximo y te brinda una experiencia ultima de Japón y su cultura.

Y quiero darles un par de ejemplos:  El otro día en el blog de Debito Arudou se dio a conocer una experiencia de un Americano naturalizado Japonés que vive en Osaka. Hace un par de semanas fue detenido por la policía, exigiendo mostrar su Credencial de Residente Extranjero, bajo la sospecha de estar borracho o bajo efecto de drogas y por sentarse en un parque con columpios para tomar un descanso mientras realizaba sus ejercicios de correr en el parque, que por el agotamiento su cara para los policías lucia sospechosa. A pesar que el menciono que es Japonés y no cuenta con dicha credencial, los policías continuaron con sus sospechas y le exigieron su licencia de conducir. El simplemente se negó bajo la protección de la ley donde responder a dichas preguntas de la policía es voluntario y para ser arrestado hay que contar con una orden judicial.  Hubo un gran numero de preguntas por parte de la policía pero el bajo la protección de la ley se negó a responder a sus preguntas obviamente orientadas a tratarlo como un extranjero y no como un Japonés, a pesar de ser naturalizado y dominar el idioma. Al final después de mucho debatir los policías se fueron. Pero detener a alguien solo por que parece extranjero no es justificación y como bien dice Debito este tipo de incidentes va ir en aumento por le numero de extranjeros que se están naturalizando y los mestizos que llegan a la edad adulta que por sus facciones físicas pueden lucir sospechosos para la policía simplemente por no lucir como Japonés. Les recomiendo leer el la historia completa, para que conozcan todos los detalles y el debate.

Mi segundo ejemplo viene de JapanProbe, resulta que el otro día en la TV Japonesa Bobby Ologun un Japonés nacido en Nigeria que trabaja como entretenedor en la TV asistió a un programa de preguntas en TV con su familia, en el cual el tenia que adivinar como los Japoneses televidentes votaban por teléfono ciertas preguntas.  En siguiente video muestra como Bobby adivina correctamente dos preguntas en particular:

  • La primera pregunta a los televidentes es como se sentirían si hubieran nacido en la familia de Bobby.
  • La segunda es sobre su punto de vista del matrimonio con extranjeros.

En ambos casos, Bobby  apuesta a que la audiencia votara negativamente y el acertó. Solamente el 39% de los televidentes  respondió que se sentirían felices de nacer que la familia de Bobby y el 63% expreso inseguridad o miedo sobre la idea de casarse con un extranjero.  Al final Bobby gano ¥30,000 ¥300,000 (@LuvNippon, gracias por la corrección)

En el primer ejemplo le doy el beneficio de la duda a la policía porque la verdad es que mucha de la droga que circula en Japón es introducida por extranjeros y con vergüenza lo digo porque el año pasado hubo varios Mexicanos intentando hacerlo y que afortunadamente fueron detenidos en el aeropuerto de Narita. En mi caso personal otros extranjeros me han ofrecido drogas en Japón ya sean gratuitamente o por un módico precio. Japón es un país seguro con un bajo indice de criminalidad y de drogas. Ya sean, las drogas, introducidas por extranjeros o por Japoneses es algo que este país y ningún otro necesita.

Pero en el caso del programa de TV por muy gracioso que pueda parecer creo que da una imagen muy clara y extremadamente negativa para la relación de los extranjeros que vivimos en Japón. Creo que este tipo de programas en vez de ayudar a construir una relación sana basada en el respeto y la coyuntura cultura solo da un mensaje negativo para toda la audiencia y apoya la discriminación, dando a entender que los extranjeros somos fuente exclusiva de miedo e inseguridad. Bobby es Japonés y domina el idioma siendo un entretenedor pero esta es la imagen de miedo que los espectadores reciben de el. Si queremos avanzar juntos como sociedad, creo que esa clase de preguntas están de mas. En fin, somos una minoría en Japón, y para los Japoneses que les puede importar lo que sentimos o dejamos de sentir, y en dado caso me pregunto como se lo tomaran los hijos de Booby.